Lo que viene

El jueves 29 de julio a las 12.00 horas, Ricardo López Murphy estará en la exposición de La Rural. También asistirá el sábado 31 al acto de inauguración, a las 18.00 horas.

La Argentina no puede ser un ejemplo - Artículo

Imprimir
PDF
En las últimas semanas, y más especialmente en la reunión de los países desarrollados del G-20, hubo una gran discusión sobre las políticas más apropiadas para apuntalar la recuperación económica mundial. A nivel global, el mundo está saliendo de la recesión con relativa claridad, con tasas de interés cercanas a cero para aquellos gobiernos y organismos internacionales que conservan credibilidad y acceso al crédito. Esto habilita oportunidades para llevar adelante políticas fiscales expansivas que ayudan a financiar desequilibrios fiscales significativos.
Estas políticas deben ser complementadas por una fuerte oferta monetaria que alivie las dificultades de los mercados crediticios en el mundo. Por eso, la recuperación depende en gran medida de que la Reserva Federal y el Banco Central Europeo puedan expandir el volumen de moneda y de crédito, que es lo que, en última instancia, podría facilitar la expansión del consumo y la inversión.
Pero hay que tener en cuenta que en aquellos países que han hecho uso y abuso de la deuda, o que por su indisciplina o falta de credibilidad, tienen altas tasas de interés en sus bonos públicos, este instrumento no puede utilizarse, pues por su propia definición, endeudarse a tasas muy altas es contraproducente. En ese plano, todos los que discuten estos temas están básicamente de acuerdo.
¿Dónde se encuentran las dificultades, entonces? En primer término, entre las combinaciones de corto y largo plazo. En general, y es lo que enfatizó el presidente de EE.UU., Barack Obama, la combinación adecuada sería mantener un fuerte desequilibrio en el presente para favorecer la recuperación económica y concentrar la normalización fiscal y financiera en el largo plazo. Esto requiere la elaboración de un programa que, en un plazo razonable, alcance a balancear las cuentas fiscales evitando, simultáneamente, que la deuda suba en forma exagerada.

Leer artículo completo en La Nacion.com

La Argentina cierra las exportaciones - Artículo

Imprimir
PDF
Los países de ingresos medios que están en este momento cumpliendo el rol de ser motor del crecimiento a escala mundial tienen como atributos centrales de su desempeño económico un dinamismo en sus exportaciones, que crecen dos o tres veces más rápido que su producto bruto interno. Esa creciente integración mundial es un rasgo de los últimos cuarenta años que se acentúa en estos países que lideran y son el factor dinámico del crecimiento de la economía mundial.
Otra característica que tienen estos Estados es una notoria diversificación de su base exportable, tanto en los mercados en los que participan como en los bienes que ofrecen. Esa ampliación viene acompañada de una creciente gama de valor agregado. Ya no son productos primarios o recursos naturales, como los porotos de soja sino que, en general, avanzan hacia una mayor elaboración de los bienes derivados.
Otra característica de estos países es su creciente respeto por el Estado de derecho y el entorno jurídico que lo sustenta. Insertarse en el mundo requiere adaptarse a las normas del comercio multilateral, e implica aceptar ciertas reglas de juego preestablecidas en el concierto internacional. La otra cara de la moneda es el camino elegido por el gobierno argentino.
Nuestro país decidió seguir una estrategia de castigo a este perfil de crecimiento. El Gobierno aplica un fuertísimo impuesto a las exportaciones; más aún, en algunos casos, hubo directamente prohibición de vender al exterior.
Por la explicación anterior, este no es el rumbo transformador que están utilizando nuestros pares.
Para agravar la cuestión, en los últimos dos años se inició un agudo proceso de revaluación cambiaria, que produjo una creciente pérdida de competitividad, sobre todo en los sectores que emplean más mano de obra y están más orientados hacia bienes sofisticados.
Dentro de este contexto, tal vez el caso más emblemático sea la discriminación a la exportación de carne y, en particular, la Cuota Hilton, concesión europea que representa un mercado privilegiado.

Leer artículo completo en Clarín.com

"Mi intuición me dice que España se está pareciendo a Argentina"

Imprimir
PDF

Durante su ponencia, "Crisis financiera y de la deuda, ¿una latinoamericanización de Europa?", Ricardo López Murphy ha evaluado la situación económica de España con guiños a la crisis vivida por Argentina a comienzos de 2001, lo que ha aprovechado para "hacer un reconocimiento del auxilio que el Gobierno español de la época [refiriéndose al Ejecutivo de Aznar] prestó a Argentina en 2001 y que evitó que se impusieran políticas bolivarianas chavistas". En alusión al momento que atraviesa la economía española, ha apuntado que "es vital que se recupere la solvencia y la credibilidad, así como efectuar una drástica corrección del sistema de pensiones".

Ha precisado que él cree mejor "un ajuste en el largo plazo que en el corto. No va a generar recursos hoy, pero genera expectativas, y eso es credibilidad. Mi propuesta sería subir un año la edad de jubilación cada cinco años, de modo que en 2030 el retiro quedara fijado a los 69 años". Por otro lado, "la recuperación de la competitividad perdida pasa por reparar el desequilibro estructural fiscal", ha dicho.

Ver nota completa aquí

"En Argentina, los problemas eran menores, pero no teníamos a la UE"

Imprimir
PDF

López Murphy fue uno de los protagonistas en el Gobierno de Fernando de la Rua durante la crisis argentina, como ministro de Economía impuso un fuerte plan de austeridad "con el que hubiéramos esquivado la crisis". Pero, en ese momento, Argentina no estuvo dispuesta a hacer ese ajuste: "Es un problema sociológico". Después de vivir las consecuencias, mira a Europa, donde cree que se está poniendo a prueba la financiación del Estado de Bienestar.

¿Cómo ve la situación económica española?
Ha incrementado sustancialmente la prima de riesgo y eso está revelando una luz amarilla de riesgo. Esto tiene que ver con tres cosas. Con una situación a corto plazo de grave desequilibrio fiscal; una desconfianza de medio plazo que tiene que ver con dificultades para crecer a una tasa alta de renta per capita. Y, en tercer lugar y más estructural, hay una crisis de la previsión social gravísima por el envejecimiento de la población, que ha llegado con una deuda muy alta.

¿Cree que el plan de ajuste español será suficiente?
España está tomando medidas. Pero con lo que han hecho hasta ahora no me salen las cuentas. A lo mejor tengo un error. Aunque, por lo menos, lo están tratando y la CE está implicada para que se haga.

Y por lo que se ha visto hasta ahora, ¿van por el buen camino? 
Los problemas siguen vigentes, me parece que hay mucha tarea por realizar. Las medidas que han tomado y las metas que tienen que alcanzar son incongruentes. Espero medidas muy importantes en las próximos meses. Además, el agujero del largo plazo es tan inmenso que si no se arreglara...

¿Es muy urgente la reforma de pensiones?
Todo el mundo observa ahora el largo plazo, es decir, si lo arreglo tiene más margen en el corto plazo.

¿Considera que hay un riesgo real de quiebra?
Yo soy optimista y creo que van a hacer lo que tienen que hacer.

Ver la nota aquí

Con Andrés Klipphan en C5N. Parte II

Imprimir
PDF