Lo que viene

Este miércoles 27 a las 19 horas se realizará la segunda clase del Ciclo de Formación de Jóvenes Dirigentes organizado por la FCR. El exppsitor será el Lic. Roberto Starke, que hablará sobre "La comunicación en la política". Lugar: UCEMA, Av. Córdoba 374, Aula 4ºB.

"La inflación da más dinero al Gobierno que las retenciones"

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«La suba del ABL en la Ciudad no es una medida inteligente. La legislación transfiere una enorme renta tributaria al resto del país», indicó el ex ministro de Economía Ricardo López Murphy. «La inflación es un chantaje a la sociedad que le entrega más de u$s 20.000 millones al Gobierno, más -incluso- que las retenciones», explicó el ex ministro de economía Ricardo López Murphy.
En diálogo con Ámbito Financiero, el precandidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y líder de Convergencia Federal se mostró preocupado por la posibilidad de que la Argentina no aproveche el viento de cola internacional que hoy impulsa a la región. Además, definió como una «hipocresía» la relación de la Argentina con el FMI. «Se firman acuerdos para darle más poder y después el discurso doméstico del Gobierno dice todo lo contrario», señaló.
Periodista: ¿Cómo viene la economía de cara al cierre del año?
Ricardo López Murphy: Lo más importante para la Argentina y la región son dos cosas. Por un lado, el espectacular crecimiento de los precios de los commodities -que subieron un 60%- creando un extraordinario viento de cola como nunca hemos tenido. En segundo lugar la decisión de la Reserva Federal estadounidense de inyectar u$s 600.000 millones a la economía, que generará una fortísima liquidez, lo que va a mejorar la disponibilidad financiera. Todo induce a una fuerte expansión en la región.
P.: Teniendo en cuenta que los privados hablan de un aumento del 36% en la Canasta Básica Alimentaria, ¿la inflación será una de las peores herencias para el próximo Gobierno?
R.L.M.: Es un tema muy delicado porque grava al ingreso y complica el cumplimiento de los contratos. Además, genera enormes distorsiones fiscales y pesa fuertemente sobre la inversión, porque no permite el ajuste por inflación. No obstante, sí tiene un beneficio. Al Gobierno le entrega más de u$s 20 mil millones, que es mucho más que lo que obtiene por las retenciones. La inflación es un impuesto que crean los gobiernos, acá y en todo el mundo. Esto es un chantaje a la sociedad. No es real el argumento de que viene de la mano de los altos crecimientos. En la región hay países que crecen al 8% y al 9% anual. Fíjese el caso de Perú que crecería en torno del 9% con una inflación cero en octubre.
P.: Por lo que usted dice, no deberíamos esperar cambios en este aspecto hasta el fin de este Gobierno.
R.L.M.: Claramente... Preveo que este año la variación del IPC cerrará entorno del 25% y para 2011 será del 30% anual. Ellos (el Gobierno) van a tratar de bombear todo lo que puedan, porque la inflación les da caja. Es básicamente un impuesto para tener mayor disponibilidad de recursos. Repito, no son tontos, lo hacen para tener caja.
P.: Usted habla de «fortísima liquidez» mundial, pero la inversión extranjera no sube a niveles significativos. ¿No será que parte de ese viento de cola nos pasará por el costado?
R.L.M.: Es obvio que no lo estamos aprovechando correctamente, en el sentido de generar la situación óptima para capitalizarnos. Estamos haciendo todo lo contrario. A modo de ejemplo, en la década del 90 Chile recibía inversión por la mitad de lo que percibía la Argentina. Hoy recibe inversiones por 5 veces la nuestra. En términos de Chile deberíamos tener una inversión extranjera 10 veces mayor, pero hacemos todo los posible para que los inversores externos no vengan a crear oportunidades ni fuentes de trabajo. Esto después se contagia a los nacionales. No se trabaja para crear el clima de certidumbre que el país requiere.
P.: ¿Influye también nuestro aislamiento internacional de cara a los mercados voluntarios de crédito?
R.L.M.: Hay una gran hipocresía, porque el G-20 le dio un rol extraordinario al FMI, al ponerlo en el centro del mecanismo donde se toman las decisiones económicas y eso fue firmado por la Argentina. Es más, en pocos días se firmará un nuevo acuerdo donde se le otorgará mayor poder al Fondo, ya no sólo para casos de emergencia, sino en forma regular. Después de firmar estos papeles viene el discurso doméstico del Gobierno a decirnos todo lo contrario. Tenemos que ser más serios.
P.: Usted es precandidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ¿Cómo vio la reciente suba en torno del 22% en el ABL que efectuó Mauricio Macri?
R.L.M.: No es tiempo de hacer campaña. Está la disposición y más adelante vamos a evaluar en qué sector hay mayores posibilidades y atractivos. Si es en la Ciudad será así. Me da la sensación de que ahí está el lugar disponible para nosotros. Respecto del ABL, no es una medida inteligente. La legislación vigente transfiere una enorme renta tributaria al resto del país. La Ciudad debería tener por ejemplo, la recaudación de los bienes personales.


Entrevista de Ignacio Ros / Publicado por Ámbito Financiero

El peligro Moyano y una oportunidad para el consenso detrás del velo de ignorancia

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Hugo Moyano es desde hace tiempo el actor más disruptivo y conflictivo de la política argentina. La novedad es que, luego de la muerte de Nestor Kirchner, ha devenido en la principal amenaza no solo para un posible futuro gobierno opositor sino para el actual gobierno peronista. Paso seguido, el actor mas conflictivo de la crispada argentina se ha convertido en una oportunidad para consensuar entre quienes aspiran a alcanzar la presidencia en diciembre de 2011: Cristina Kirchner, el pan-radicalismo y el peronismo federal. ¿Como podrían sectores enfrentados buscar un consenso para limitar una amenaza en común? Por ejemplo, recurriendo al filosofo John Rawls y su velo de ignorancia.
Básicamente, Rawls apela a la racionalidad de las personas en una situación de ignorancia sobre su situación futura. Detrás de ese velo, las personas (en este caso, los actores políticos relevantes) no saben que lugar ocuparán y, por ende, eligen racionalmente un conjunto de bienes básicos amplio al que todos accederán. Es decir, un piso alto y un techo bajo. En nuestro caso, el velo de ignorancia es la elección presidencial de 2011, ya que los actores políticos relevantes no saben si serán gobierno u oposición. En cambio, lo que si saben es que en caso de alcanzar el gobierno el poder de Moyano será un serio problema para su gobernabilidad. Por ende, tienen los incentivos para cooperar ahora para limitarlo.
Así, para reconstruir la confianza perdida entre los partidos es primero necesario pensar en un marco o ámbito temporal e institucional que haga que las partes confíen en que las decisiones alcanzadas serán respetadas. Dada la pobre calidad que hoy posee nuestra polis, ese marco institucional necesita de un velo de ignorancia rawlsiano que ayude a generar confianza entre las partes. Es decir, un ámbito temporal-institucional donde los actores no sepan que lugar ocuparán en el futuro del mismo y, consecuentemente, estén dispuestos a aceptar el mejor escenario posible para el otro, ante la posibilidad que ese escenario temporal-institucional los encuentre a ellos en la mejor posición para aprovechar los beneficios de ese hipotético consenso alcanzado.
El desmesurado poder alcanzado por Hugo Moyano es una amenaza a la gobernabilidad del próximo presidente, cualquiera sea su signo político. La muerte de Kirchner ha acelerado la comprensión de esa amenaza. Es un buen momento para que las principales fuerzas políticas acuerden, detrás del velo de ignorancia, como lidiar con alguien fuera de si. Podemos pensar que un primer ámbito de posibles consensos entre actores que se han desconfiado y continúan desconfiándose es aquel escenario futuro donde las partes no conozcan fehacientemente si estarán en el gobierno o en la oposición. Luego, un primer ámbito temporal-institucional para lograr consensos es acordar comenzar a implementar determinadas políticas que trascenderán el 11 de diciembre del 2011, es decir, el primer día del próximo gobierno, sabiendo que hoy no es claro quien gobernará y quien será oposición en el siguiente periodo. Así, los actores políticos principales podrán pensar y acordar una política determinada sin especular si los beneficiará como oficialistas u opositores, ya que hoy se encuentran detrás de un velo de ignorancia y no pueden estar seguros sobre que lugar ocuparán. A su vez, acordar políticas para el mediano plazo, aprovechando el acercamiento que puede proveernos el velo de ignorancia que significa el 11 de diciembre de 2011, es un primer paso para generar confianza entre las partes, acercando a los actores y contribuyendo a que en una segunda etapa puedan pensarse otro tipo de políticas conjuntas. Pedro Isern. Lic. en Ciencias Políticas y Profesor en la Universidad Abierta Interamericana.

Por Pedro Isern, Máster en Filosofía y Ciencias Políticas.

Banco Central, con doble discurso

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Debido a los desvíos que tuvo el programa monetario, sobre todo en la meta que es más difícil de manipular que es el agregado monetario M2 del sector privado, hubo un debate y un intercambio de visiones sobre la viabilidad del cumplimiento del plan monetario por parte del Banco Central de este año, y la conveniencia de reformarlo por la acumulación de irregularidades que no van a ser sostenibles en el tiempo.

Efectivamente, los guarismos de emisión monetaria hacen prácticamente imposible cumplir genuinamente las metas aunque, como se hizo en los trimestres anteriores, se puede realizar una manipulación estadística que al menos en el agregado que incluye los depósitos del Gobierno, haga aparecer como cumplido el programa monetario.

Pero la pregunta relevante es: ¿qué es lo que hay detrás de este debate? En realidad, lo que hay detrás es que la meta, que era bastante expansiva en materia de política monetaria -cercana al 19%-, es absolutamente inconsistente con la verdadera inflación que tiene la economía argentina, y con lo que el Banco Central y el Tesoro de la Nación están demandando. La pérdida gradual de independencia que padeció la autoridad monetaria llevó a ampliar los márgenes de emisión para financiar los tres temas que fijó Mercedes Marcó del Pont: el Tesoro, los redescuentos al sector privado y una mayor compra de dólares.

¿Qué es entonces lo que el Gobierno está manifestando realmente allí? Primero, está reconociendo que la inflación es mucho más alta que la que indican los números del Indec. Segundo, que la política monetaria pasó a ser absolutamente pasiva a las demandas del Tesoro y a la política de redescuentos. Y por último, que ha reemplazado la generación genuina de recursos para adquirir su posición de reservas por la emisión inorgánica.

Artículo completo en Clarín.com
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